Hola!
Ya estamos por aquí... después de un interminable recorrido de vuelta, ya estamos por casa. La última etapa del viaje, California, se puede decir que fue de lo más intensa. El jueves 4 de agosto condujimos 5 horas desde RRG hasta Cleveland para coger allí un vuelo hasta San Francisco de 5 horas también. Todo eso, junto al cambio a la zona horaria del Pacífico, hizo que llegáramos bastante destrozados a la ciudad hippie. Allí todo era diferente... todo recordaba a las películas: las casas, los personajes que rondaban por los restaurantes de comida rápida. Cenamos en uno de ellos, y todo hay que decirlo, un poco acojonados por la presencia de "personajes" que nos recordaban a pelis chungas americanas (a lo mejor eran bellísimas personas pero la culpa la tiene Hollywood). Quisimos parar a dormir en un motel de camino desde el aeropuerto, pero la tensión fue aún mayor: gente raruna, tres coches de policía alrededor de un personajillo que rondaba por allí, decoración retro-cutre... así que salimos por patas (incluso pedimos que nos devolvieran el dinero después de haber pagado) de la zona de San Francisco para descansar en otro lugar más "sano".
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| California no es tan cool |
Al día siguiente, ya más descansados, tomamos rumbo hacia donde estaríamos unos 5 días, Yosemite. Qué decir de esta meca de la escalada... brutal. El valle es impresionante, ya desde el avión vimos moles gigantes de granito, y cuando las ves de cerca es espectacular. Merece la pena ir, aunque no sea a escalar como fuimos nosotros (no llevábamos crash-pad ni nos atrevemso aún con lo clásico).
Lo MUY MALO fue llegar pensando que habría sitio en cámpings... qué ilusos! Era pleno agosto, y además viernes (mucha gente va a pasar el fin de semana) con lo que tooooooooodos los cámpings del parque estaban llenos. Conclusión: dos días dando vueltas buscando un lugar en cualquier sitio permitido, y esto era a por lo menos una hora del valle de Yosemite. El tercer día nos levantamos a las 4:30 AM para hacer cola en el Camp IV, donde te dan lugar, si queda sitio, en cuanto el Ranger llega, es decir a las 8:30... pero las colas empiezan a las 6:00 porque todo el mundo quiere acampara allí, pues es barato y para nosotros los escaladores un lugar mítico en el que hay que estar. Así pues por fín encontramos un lugar donde plantar nuestra tienda, y entonces empezamos a planear cosas y disfrutar del lugar.
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| Desayunando con unas vistas increibles.... |
En los 4 días que estuvimos por ahi, hicimos grandes caminatas. Nos motivamos e hicimos una ruta de 20 km y 2000 m de desnivel a lo "Ueli Steck": 3L de agua, 5 barritas y 2 zumos para los 2 en 10 horas de caminata por las Yosemite Falls, North Dome y con vistas al Half Dome. Otro día hicimos otra caminata, esta más relajada por otras cascadas que hay hacia Little Yosemite Valley, en la otra parte del valle. Queríamos haber hecho otra gran caminata, pero esos días había un incendio (y es bueno para que se desarrollen los bosques de sequoya, así que no los apagan) pero el ambiente por la zona estaba lleno de humo así que no daban muchas ganas de caminar. El resto fue hacer un poco de boulder por la zona del Camp IV y Slack Line.
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| Andando por el North Dome, con el Half Dome al fondo. |
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| David intentando el sobadísimo y durísimo Midnight Lighting |
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| Yo "probando" el primer largo de la Nose |
Los últimos días de nuestra estancia estuvimos acompañados por el Vera y Mada, que también andaban por el yankee. El último día celebramos nuestra última "nochemite" con una cena digna de cualquier americano que se precie: barbacoa con baked-potatos y salchichas tamaño gigante, para finalizar con nubecitas "asadas" al fuego, la cosita blanca que todos hemos visto que calientan en la hoguera con un pincho en las películas.... muy yankee vaya.
El jueves 11 salimos del parque en dirección Bishop, pensando que nos cogería más a mano para terminar en Sequoia National Park. Allí no visitamos los bloques, no teníamos crash-pad, y hacía un calor digno de cualquier desierto, pero sí nos zampamos una hamburguesa, lo que nos vino de perlas después de días sobreviviendo a base latas, y nos bañamos en unas termas naturales que nos descubrió Vera-Lonely planet. Mereció la pena rodar por esas carreteras que van bajo Sierra Nevada (no la de Granada), pues la imagen es típica: carreteras rectas, paisaje árido, montañas rocosas gigantes junto a las llanuras... Lo malo fue que no cogía tan "a mano" de Sequoia, y tuvimos que dar una vueltecita de nada para rodear la cadena montañosa y entonces volver a subir, 7 horitas conduciendo.
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| Tenaya Lake |
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| Termas en Bishop |
Al llegar a Sequoia, en viernes, menos mal que no tuvimos problemas para encontrar camping, si no hubiera sido horrible recordar la experiencia de los primeros días de Yosemite. Allí, la presencia de osos no es rara, con lo que siempre hay que guardar toda tu comida y jabones en cajas metálicas a prueba, si no te pueden destrozar el coche (igual que en Yosemite again). Pero en ese parque, nuestra parcela parecía estar más adentrada en el monte y estábamos convencidos de que veríamos alguno. David se tiró toda la noche inquieto porque sentía un olor muy fuerte... lástima de él cuando le descubrí que ese olor era el aroma a choto que desprendían nuestras toallas, que usábamos de almohada, después de 2 semanas de viaje perriflauti.
En fin, que en Sequoia vimos lo que hay que ver, esos árboles gigantes que te recuerdan a la época de los dinosaurios y te hacen sentir diminuto. Nada mal, pero para mi, después de haber estado en Yosemite... aquello sí que me impresionó.
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| Haciendo los deberes en el tronco caído de una Sequoya |
Y el sábado 13 iniciábamos la vuelta a casa... lo que no pensábamos es que sería tan movidita. Al llegar a San Francisco (ciudad que tanto "amo" ahora), nos pusieron una multa por equivocarnos en la entrada del peaje de un puente que cruza la bahía de SF donde no especificaban bien por donde ir. Luego, casi me toman por terrorista cuando me encontraron señales de lo que podría ser una navaja y restos de sustancias químicas explosivas en la mochila de mano del aeropuerto.... resulta que nos habíamos sacado el botiquín, y las tijerillas-navaja y el agua oxigenada o betadine hicieron saltar la alarma. No fue nada pero los minutos de desconcierto y acojone pensando que me iban a retener en ese aeropuerto no me los quita nadie jejeje.
La supuesta ruta a hacer era:
San Francisco- Cleveland-New York-Paris-Valencia
Pero tras 6 horas de espera para coger el vuelo a NY, nos comunican que lo retrasan, hay mal tiempo. Con lo cual perdimos el vuelo transoceánico. Nos reubicaron en uno que llegaba a Londres, de ahí a Madrid y de Madrid finalmente a Valencia. Total que nuestro viaje de vuelta empezó, contando las 5 horas de conducir entre Sequoia y SFO, a las 14h pacífico del 13 de agosto y acabó el 15 a las 22h horario local de aquí, sólo unas más de 50 horitas de nada para cruzar el mundo... A todo esto, nuestras maletas no venían con nosotros, pero al menos nos las trajeron 4 días después sanas y salvas y con todo el material de escalada y acampada dentro.
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| Ruta final de vuelta. |
Y este es el último post de nuestra experiencia en USA. Un inesperado viaje que decidimos hacer apenas un mes antes de salir, y en el que hemos descubierto buena parte de la cultura y lugares del otro lado del charco, y a donde esperamos volver algún día, pues queda muuuucho por descubrir.
Ahora, a petar la roca por Alicante/Valencia! A muerte! :)